Revista Sistemas Familiares Y Otro Sistemas Humanos; Número 1 - Año 2002

Buenos Aires, Año 2002 – N° 1 – Febrero 2002

  • Belén Acebedo
Palabras clave: ASIBA, revista, sistemicas, psicoterapia, terapia, familiar, terapeutas, sistemas

Resumen

Este número de Sistemas Familiares propone una reflexión acerca de las acciones conjuntas que
favorecen el vínculo de las agencias de prestación, los proveedores y los profesionales de la salud
con las personas y familias. El marco dentro del que se ha repensado este vínculo es el
encuentro entre la necesidad del consultante y la provisión de servicios tomados como unidad de
análisis, y considera, entre otros aspectos, los recortes posibles de la red social, los criterios
utilizados para elegir el horizonte de intervención, la construcción de la intencionalidad del
proceso terapéutico, el lugar de la escucha y el del consultante.
Iniciamos el recorrido con Laura Fruggeri quien afirma que toda intervención debe tomar como
unidad de análisis el encuentro y adecuación entre los recursos del prestador y la necesidad de la
familia o la persona que consulta, y su efecto evolutivo para los participantes. Propone una

clasificación de las intervenciones y reflexiona acerca de los procesos relacionales activados por
el encuentro entre ambas.
Lino Guevara incorpora la noción de horizonte para referir el perímetro de la red social incluido
en la intervención sistémica y revisa los criterios de selección del mismo. Los distintos recortes
resultan de la aplicación de esos criterios por parte de los terapeutas y tienen implicaciones
técnicas, teóricas, y éticas.
La coordinación de las interacciones así como el trabajo en su interioridad es retomado por Jorge
Moreno para proponer la construcción de una variable a la que denomina intencionalidad
terapéutica. Ilustra con un ejemplo clínico el proceso de construcción de la misma.
Sara Baringoltz expande la perspectiva centrada en que la capacidad y la posibilidad de
establecer coordinaciones adecuadas dependen de las habilidades específicas del terapeuta, más
allá de la teoría que lo sustente. El terapeuta necesita desarrollar esas habilidades para promover
las coordinaciones adecuadas y reconocer la contribución y especificidad de cada consultante.
Roberto Pereira Tercero se ocupa de un evento especial en la vida de las familias, la perdida de
uno de sus miembros, que las reubica en la realidad de la ausencia. Este evento, el primero en la
escala de estresores, implica un desafío interno y externo para cada miembro de la familia y para
ésta como unidad en el cuidado y reconstitución de su integridad.
La sección especial dedicada a las interfaces sistémicas incluye tres contribuciones, las dos
primeras focalizadas en el paradigma bio-psico-social, la tercera la interface entre prácticas
sistémicas y manejo de conflictos. Donald A. Bloch reconstruye la historia de los desarrollos de la
medicina familiar sistémica, reconocida como un paradigma integrativo para la prestación de
salud y la organización de los servicios, que otorga igual peso a los lenguajes de la biología y la
psicología social. Cecile Rausch Herscovici , por su parte, actualiza el conocimiento respecto del
papel que desempeñan el contexto social, los profesionales y la familia en la salud infantil, así
como de los modelos teóricos y clínicos desarrollados para dar cuenta de esta interdependencia.
Ilustra las tres modalidades de trabajo colaborativo entre terapeuta y médico: consulta,
derivación y sesión conjunta. Dora Fried Schnitman propone a la resolución de conflictos como
un nuevo paradigma en comunicación y una profunda transformación cultural orientada a
promover conversaciones constructivas, coordinaciones entre los participantes y acciones
eficaces en los ámbitos significativos de nuestra vida
Florence Kaslow comparte su vasta trayectoria profesional que incluye el trabajo en clínica pero
también en diversos contextos y prácticas en ámbitos locales e internacionales.
En el diálogo entre terapeutas cinco colegas conversan sobre la articulación e influencia entre
quehacer clínico, marco teórico y contexto social, y reflexionan íntimamente acerca de los
desafíos que les presenta su trabajo.
Colegas de Brasil relatan programas comunitarios orientados a mejorar la textura del tejido social
para posibilitar espacios de convivencia en los que las personas puedan recuperar sus
habilidades, competencias, autoestima e inclusive su ciudadanía. Colegas de nuestro país narran
su experiencia en un hospital público en el trabajo clínico con familias con niños sintomáticos, y
desde Uruguay y Venezuela nos informan sobre los desarrollos actuales en terapia familiar
sistémica y la inserción de esta epistemología en la formación de los profesionales. Nuevamente
tenemos la oportunidad de compartir instrumentos que resultan de utilidad , en este caso, para la
práctica clínica y la supervisión.

Esta circulación de ideas y recursos forma parte de las coordinaciones conjuntas, de
las presencias reales y el diálogo que intentamos promover desde Sistemas
Familiares . Deseamos que a las presencias y voces que sostienen estos diálogos se
sumen otras, y para ello invitamos a los colegas que ya están conectados con
nosotros a promover que otros colegas se sumen a nuestro lectorado.

Publicado
2002-02-12