Revista Sistemas Familiares Y Otro Sistemas Humanos; Número 3 - Año 1990

Buenos Aires, Año 2001 – N° 3 – Diciembre 2001

  • Belén Acebedo
Palabras clave: ASIBA, revista, sistemica, psicoterapia, terapia, familiar, sistemas

Resumen

Vivimos una situación transicional que afecta a numerosos países, en la que el futuro es incierto.
Muchos de nosotros debimos cuestionar presupuestos tradicionales, buscar nuevas
comprensiones nueva y transformar nuestras prioridades personales. Algunos aún
permanecemos confusos y dudamos acerca de qué y cómo pensar lo que nos sucede; otros
desarrollamos perspectivas claras y apasionadas sobre el significado de los acontecimientos y lo
que debería ocurrir. Cuando tratamos de compartir nuestros pensamientos, en ocasiones
ofendemos involuntariamente a otros, o nos sentimos dolorosamente incomprendidos. Otros de
nosotros nos inclinamos por el silencio, experimentando un creciente distanciamiento de quienes
nos importan.
La sistémica se ha preocupado y ocupado del desarrollo de instrumentos para facilitar que las
personas puedan conversar acerca de lo importante en situaciones y tiempos de desafío,
promoviendo prácticas y conversaciones constructivas, y guías que faciliten el diálogo familiar,
profesional, interdisciplinario, comunitario.
En nuestra situación actual –los ámbitos personal y profesional, las circunstancias locales y
globales– Sistemas Familiares propone materiales que se orientan a facilitar que quienes deseen
involucrarse con otros –sean éstos profesionales, consultantes, las comunidades en las que
participan– encuentren instrumentos para apoyar a las personas en el sostén de conversaciones
constructivas en las cuales se puedan compartir ámbitos, perspectivas, experiencias,
convicciones, incertidumbres, ideas, interrogantes y también sentimientos entre personas que se
escuchan las unas a las otras con cuidado y reconocimiento por el otro aun cuando lo que se diga
sea diferente, sorprendente o perturbador.
Desde este contexto, el presente número de Sistemas Familiares incluye artículos que intentan
responder desde nuestra especifidad sistémica a algunos dilemas de hoy. Aborda la enfermedad
crónica como un ámbito donde las situaciones difíciles que habitualmente cierran también
pueden generar aperturas, proponiendo herramientas útiles para avanzar en esta dirección. A
menudo, los profesionales estamos involucrados en conversaciones que polarizan y confrontan
en lugar de trabajar las diferencias desde una visión compleja que permita el diálogo y la
integración. Esto ocurre, por ejemplo, entre enfoques terapéuticos –orientaciones psicotrópicas y
terapias "verbales"– o intra ámbitos –psico-bio-social, psico-socio-jurídico. Otros artículos
presentan abordajes terapéuticos y prácticas sistémicas que confrontan la disyunción y la
simplificación para avanzar hacia prácticas y perspectivas en las que las diferencias aparentes se
potencian y enriquecen; modalidades eficaces de tratamiento que combinan diferentes
orientaciones terapéuticas, formas de intervención no convencionales y modelos de educación
profesional que integran habilidades; también revisan significados estereotipados, muchas veces
reforzados por teorías profesionales y exploran un tema de preocupación permanente para los
profesionales como es la clínica y la ética aplicadas, más allá de las fronteras de lo decible y lo
pensable. En suma, la propuesta se orienta a proporcionar un diálogo reflexivo –entramado pero
también corporizado en las prácticas profesionales y sus implicaciones éticas– sostenido por
voces diferentes que se unen para conformar un coro polifónico de recursos y posibilidades tanto
para la terapia como para otras prácticas sistémicas. El foco son los nuevos diseños y recursos
operativos generados por terapeutas sistémicos frente a las crisis, así como los diálogos en las interfaces y el compromiso se orienta a proveer de recursos para expandir las posibilidades de
acción.
En los momentos de crisis o transiciones, nuestra tarea como profesionales sistémicos,
comprende sostener las redes, encontrar recursos para la resiliencia, mantener una posición de
cuidado del capital relacional y social, enriquecer las conexiones. Es decir, sostener la tensión
entre perspectivas conflictivas y las redes frente a los miedos, la confusión o la polarización.
En los últimos años se ha enfatizado el concepto de diálogo, concepto que adquiere
significaciones diversas para diferentes grupos y personas. Sin embargo, una hebra que atraviesa
este concepto es que es inclusivo y da forma a nuevas conversaciones orientadas a la
comprensión/acción. Además de los acuerdos y las soluciones, ofrece a quienes participan la
oportunidad de escuchar y ser escuchados, es decir promueve que las distintas voces puedan
expresarse, hablar/se respetuosamente, profundizar la comprensión, aprender acerca de la
perspectiva de los otros y reflexionar acerca de la propia, así como encontrar posibilidades de
acción que permitan avanzar en los temas en cuestión.
Quienes somos parte de Sistemas Familiares agradecemos la corporización de estas perspectivas
en la incipiente red solidaria nacional e internacional que reconoce la trayectoria de la revista y
generosamente está contribuyendo a su sostén: a los suscriptores, por su adhesión a través de
los años; a los profesionales e instituciones que en esta coyuntura particular de nuestro país la
apoyan participando en los Directorios y utilizando su espacio para difundir sus actividades, y a
los profesionales e instituciones que la patrocinan. De la misma manera, Sistemas Familiares
aspira a ser una herramienta útil para usted y su práctica.

Publicado
2018-11-12